Karate Grannies: autodefensa contra agresiones sexuales y robos a las mujeres mayores en Nairobi

Actualizado: abr 21



Colectivo: ‘Kickboxing Grannies of Korogocho’, o ‘Karate Grannies’


Lugar: Nairobi, Kenia.


Antecedentes:

En su escalofriante libro Planeta de Ciudades Miseria, Mike Davis explora el panorama de desolación urbana del Sur global donde millones de personas se acumulan en ciudades miseria, favelas, villas y otros asentamientos alrededor de las macrocapitales de los países en vías de desarrollo como Nigeria, India o Kenia. En Nairobi, capital de este último país, se concentra en su periferia todo el catálogo de problemas de salud, alimentación y criminalidad que Davis analiza. En uno de sus barrios, surge la iniciativa que recogemos en esta ficha, donde las mujeres mayores se organizaron para afrontar los problemas de violaciones, agresiones sexuales, asesinatos y robos de que eran víctimas. Korogocho es el nombre de este barrio en Nairobi donde habitan 200.000 personas en un pequeño espacio de terreno peligroso para las mujeres, sin iluminación, ni seguridad que frenen los ataques de los varones contra las mujeres,

Objetivos y metodología:

Ante este panorama, las mujeres de edad avanzada se organizaron para poner algún freno a estos ataques. Crearon, así, el grupo ‘Kickboxing Grannies of Korogocho’, o ‘Karate Grannies’, donde aprendieron algunas habilidades de defensa personal a través del Karate, para mantener la forma física, evaluar las situaciones peligrosas y atraer a los vecinos para su ayuda. Los jóvenes alcoholizados y sin recursos del barrio, acostumbrados a la violencia, las agreden sexualmente porque hay menos posibilidades de contagio del SIDA que con las mujeres jóvenes. Una monitora asesora y guía los entrenamientos.


Resultados:

Algunos informes locales estiman que esta organización ha incidido en una reducción de las agresiones en un 15%. Las abuelas también han ido un paso más allá, empoderando no solo a ellas mismas, sino también a las mujeres más jóvenes de su vecindario. El caso de estas mujeres ha tenido mucha repercusión internacional. Numerosos medios de comunicación han recogido la noticia, han elaborado reportajes y cortometrajes muy laureados -como el de Brent Foster, cuyo enlace se apunta abajo-. Otras muchas iniciativas comienzan a incluir estas técnicas de autodefensa como un recurso más para la lucha contra la violencia. Esta autoprotección no supone necesariamente un enfrentamiento con los agresores que incluya la lucha, sino otras muchas estrategias de persuasión, transmitir experiencias y afrontar colectivamente su situación.


Más información:

Cortometraje Brent Foster “Enough: The Empowered Wo- men of Korogocho” (2018)

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